Epiphone Dave Grohl DG-335 Pelham Blue

Rasgos de la guitarra eléctrica Epiphone
- Construcción: Semi-Hollow
- Cuerpo de arce
- Mástil de caoba encolado
- Diapasón de laurel indio
- Incrustaciones Split Diamond de Perloid
- Perfil del mástil C elíptica
- Longitud de escala: 629 mm (24,75″)
- Anchura de cejuela de 43 mm (1,69″)
- Cejuela GraphTech
- 22 trastes
- Pastillas: Gibson USA Burstbucker 3 (puente) y Gibson USA Burstbucker 2 (cuello) Humbucker
- 2 reguladores de volumen y 2 reguladores de tono (CTS Potis, condensadores Mallory)
- Interruptor de palanca de 3 posiciones
- Puente LockTone Tune-o-matic
- Mecánicas Grover Rotomatic
- Herrajes de níquel
- Color: Pelham Blue
- Incluye caja
Fotos
Información adicional
| Disponible desde | Marzo 2024 |
|---|---|
| número de artículo | 580598 |
| Precio por | 1 Unidad(es) |
Resumen de las reseñas
La Epiphone DG-335: Una Joya Musical
Después de una larga espera, finalmente he podido poner mis manos en la Epiphone DG-335, y debo decir que ha valido la pena. Al abrir la caja, la guitarra se presenta con una estética impresionante, especialmente en su acabado Pelham Blue, aunque un poco más claro que el de las Gibson.
El sonido es simplemente espectacular, gracias a la electrónica Gibson y a los micrófonos Burstbucker 2 y 3. Ofrece una respuesta tonal que abarca desde limpios etéreos hasta distorsiones potentes, manteniendo una excelente separación de notas incluso con ganancia alta. Se siente viva y vibrante, lo que es fundamental para cualquier músico.
En cuanto a la construcción, la guitarra está bien hecha, aunque hay algunos detalles que podrían mejorarse, como el binding que se siente un poco tosco en algunos puntos. El diapasón, al principio un poco seco, mejora notablemente con un buen tratamiento, y los trastes están bien acabados y no presentan problemas de fricción.
Sin embargo, es importante mencionar que la guitarra llega con un ajuste de fábrica que deja mucho que desear. La acción de las cuerdas y la entonación requieren una atención inmediata. Recomiendo llevarla a un luthier para que la ajuste adecuadamente; esto puede ser un inconveniente, especialmente considerando el precio, que sitúa a este modelo en un rango más alto de lo habitual para Epiphone.
El estuche que la acompaña es funcional, aunque no tan robusto como uno de Gibson. Aún así, cumple su propósito, y su estética se complementa con la de la guitarra.
En resumen, la Epiphone DG-335 es una guitarra que no solo se ve increíble, sino que también suena fantástica y es cómoda de tocar. Si estás dispuesto a invertir un poco más en ajustes, te llevarás a casa un instrumento que rivaliza con modelos mucho más caros. Sin duda, una excelente opción para cualquier músico que busque calidad sin romper el banco.










